Lo que yo descubrí en el más allá es la indescriptible inmensidad y complejidad del universo, así como el hecho de que la conciencia es la base de todo cuanto existe.
La conciencia no es únicamente real, sino que lo es más que el resto de la experiencia física, hasta el punto de que, seguramente, constituye el fundamento de todo.

Eben Alexander, La prueba del cielo