El rompecabezas de la sexualidad

José Antonio Marina

 

El sentimiento adecuado a la dignidad es el cuidado. Todo lo valioso, lo bello, lo bueno, merece de nosotros una actitud atenta, respetuosa, que no se contenta con no dañar, sino que quiere promover su existencia. La dignidad de las personas merece ese cuidado y mucho más las personas con quienes nos une algún lazo sexual o afectivo. Las relaciones sexuales necesitan atención, miramiento... El cuidado es atento, es decir, presta atención y “tiene atenciones” con otra persona. La admiración también pertenece a este régimen del aprecio.