Juego de Tronos

George R. R. Martin

 

La sangre de los primeros hombres corre todavía por las venas de los Stark, y creemos que el hombre que dicta la sentencia debe blandir la espada. Si le vas a quitar la vida a un hombre, tienes un deber para con él, y es mirarlo a los ojos y escuchar sus ultimas palabras. Si no soportas eso, quizá es que ese hombre no debe morir.El gobernante que se esconde tras ejecutores a sueldo olvida pronto lo que es la muerte.