La prueba del cielo

Eben Alexander

 

¿Cómo podemos acercarnos más a nuestro yo espiritual genuino? Manifestando amor y compasión. ¿Por qué? Porque el amor y la compasión no son las abstracciones que mucha gente cree. Son cosas reales. Concretas. Y conforman el mismo tejido del reino espiritual.
A todos nos conoce y nos ama profundamente un Creador cuya capacidad de protección y cariño supera nuestra capacidad de comprensión. Y esta es una verdad que no debe seguir en secreto.
La risa y la ironía son los medios que utiliza nuestro corazón para recordarnos que no somos prisioneros en este mundo, sino viajeros de paso.
Lo que yo descubrí en el más allá es la indescriptible inmensidad y complejidad del universo, así como el hecho de que la conciencia es la base de todo cuanto existe. La conciencia no es únicamente real, sino que lo es más que el resto de la experiencia física, hasta el punto de que, seguramente, constituye el fundamento de todo.
Todos deberíamos hacer cuanto esté en nuestra mano para ponernos en contacto con esa parte milagrosa de nosotros mismos, a fin de cultivarla y sacarla a la luz. Porque es un ser que está dentro de nosotros mismos ahora mismo, y, de hecho, es el ser que Dios espera que seamos.