La sangre de los libros

Santiago Posteguillo

 

¿Dónde empezaba la realidad y dónde la ficción de la vida de un hombre, o de la vida de un personaje? ¿Cuándo termina la ficción y empieza el engaño? ¿Acaso no leen muchos para olvidar la verdad, para ser engañados, para soñar con mundos mejores, con países donde triunfa la honradez y la paz y la justicia, donde los malvados son castigados y los perversos ejecutados?
La buena literatura de verdad, la que nos emociona y nos transporta a otros mundos, la que nos parece más real que la realidad misma es la que está escrita, palabra a palabra, verso a verso, página a página, con sangre en las sienes, en las manos y en el alma.