Lo único

Gary Keller

 

Cuando pretendes tener las máximas posibilidades de triunfar en algo, tu estrategía debería ser siempre la misma: simplificar. "Simplificar" es ignorar todo aquello que podrías hacer y dedicarte a hacer aquello que debes hacer. Consiste en reconocer que no todas las cosas importan igual y en encontrar aquello que más importa. Es una manera de vincular estrechamente lo que uno hace con lo que uno desea. Se basa en darse cuenta de que obtener resultados extraordinarios viene determinado directamente por cuanto seamos capaces de reducir el objeto de nuestra atención.
La mejor manera de sacarle el máximo provecho a nuestro trabajo y a nuestra vida es estrechar el foco de atención al máximo. La mayoría de la gente piensa que es justo al contrario. Creen que para lograr un gran éxito hace falta mucho tiempo y dedicación y que tiene que ser complicado. Y, en consecuencia, sobrecargan su agenda y sus listas de temas pendientes les superan. El éxito empieza a parecerles algo inalcanzable, así que se conforman con menos. Al no ser conscientes de que el éxito de verdad llega cuando hacemos bien unas pocas cosas, se pierden tratando de hacer demasiadas y al final consiguen muy poco.
Para que esos bloques de tiempo que has programado de verdad queden reservados, deberás protegerlos. Aunque programarte el tiempo no es difícil, sí lo es protegerlo. El mundo no sabe cuáles son tus propósitos o prioridades y no es responsable de ellos: tú lo eres. Así que te corresponde a ti proteger esos tiempos programados de todos aquellos que ignoran qué es lo que más te importa, y también de ti mismo cuando lo olvides. La mejor manera de proteger el tiempo programado es mentalizarte de que son bloques de tiempo inamovibles. Así, cuando alguien trate de fijar una cita contigo para esos momentos, solo tendrás que decirle: «Lo siento, pero ya tengo un compromiso a esa hora» y ofrecerle u...
Ve en busca de los modelos y sistemas que te hagan avanzar lo más allá que puedas. No te conformes con lo que puedas hacer de forma natural: ábrete a nuevas maneras de pensar, nuevas habilidades y nuevas relaciones. Si el camino a la maestría es un compromiso para ser el mejor, tener un propósito es un compromiso para adoptar el mejor método posible.
Y luego estás tú. Si ya estás agobiado de compromisos y de trabajo, puede parecerte sumamente complicado respetar un tiempo que te has programado. Puede resultarte difícil imaginar cómo vas a poder hacer todo lo demás cuando le asignas tanto tiempo a LO ÚNICO. La clave está en interiorizar completamente la caída en cascada de fichas de dominó que se producirá cuando tu LO ÚNICO esté hecho y en recordar que todas esas otras cosas que podrías hacer o tienes que hacer te resultarán más fáciles o innecesarias. Cuando empecé a programarme el tiempo, lo más eficaz que hice fue colgar un papel que decía: «¡ Hasta que no esté hecho LO ÚNICO... todo lo demás es una distracción!». Pruébalo. Ponlo d...