Productividad Personal aprende a liberarte del estrés

José Miguel Bolivar

 

La consecuencia de mayor impacto desde el punto de vista de la productividad personal: hay mucho más trabajo para hacer, que tiempo para hacerlo. Y esto significa a su vez que, en el trabajo del conocimiento y por muy mal que pueda llegar a sentarnos, hay que dejar —necesariamente—cosas sin hacer. En este nuevo escenario, la clave es contar con un método que, como ocurre con GTD ®, nos permita sentirnos bien, no solo con lo que hacemos, sino también con lo que dejamos sin hacer.
Lo que es importante desde el punto de vista de la productividad personal es entender que hacemos lo que hacemos porque creemos lo que creemos. Dicho de otro modo, antes de poder hacer lo que hacemos de forma distinta, o incluso dejar de hacerlo, tenemos que encontrar la creencia en la que se apoya ese comportamiento y cambiarla. Porque solo en la medida que cambiemos nuestras creencias, estaremos en condiciones de poder cambiar nuestros comportamientos.
Para resumir, una vez definido el resultado que quieres conseguir, se trata de identificar el propósito del proyecto, visualizar el resultado deseado como si ya lo hubieras conseguido, llevar a cabo una lluvia de ideas para generar alternativas que te permitan ir de donde estás a donde quieres ir, quedarte con las más adecuadas, organizar en qué secuencia hay que completarlas, identificar la próxima acción y completarla. Sobre todo, evita «sembrar» el proyecto de fechas intermedias subjetivas. No compliques lo que es fácil.